Aquellos que hicieron historia

Para hacer una referencia histórica acerca de los orígenes del rugby entrerriano, indefectiblemente hay que remontarse a 1934, cuando la ovalada empezó a rodar en la órbita del Club Atlético Estudiantes. Mientras que para aludir a los inicios de la disciplina en nuestro país, hay que trasladarse a 1873 y rememorar el primer encuentro disputado en el otrora Buenos Aires Cricket Club.

Desde la creación de la River Plate Rugby Union Championship, la entidad que antecedió a la Unión Argentina de Rugby, el sueño de cualquier jugador fue integrar el seleccionado nacional.

El 19 de junio de 1965, con el triunfo por 11-6 del combinado argentino sobre los Junior Springboks en el mítico estado Ellis Park de Johannesburgo, se gestaron Los Pumas y la UAR ingresó de lleno al plano internacional.

A partir de esa hazaña, la meta de todo rugbier pasó a ser integrar el equipo cuya camiseta se distingue por las bandas horizontales y el yaguareté que luce radiante sobre el pecho.

En Entre Ríos muchos lo desearon, varios estuvieron cerca y otros compitieron en combinados alternativos o juveniles, pero solo ocho hombres fueron los que tuvieron el honor de “ser Puma”.

A seis días del inicio de la VII Edición del Rugby Championship -certamen en el que Argentina compite junto a Nueva Zelanda, Sudáfrica y Australia- cuyo ingreso marcara un hito en la historia de este deporte en el país, resulta imposible olvidar a aquellos entrerrianos que trascendieron fronteras con la radiante albiceleste.

DEL PRIMERO AL ÚLTIMO

Hubo diversos jugadores de Entre Ríos que con el paso del tiempo sobresalieron por una u otra razón. Sin embargo, pocos prevalecieron en el seleccionado nacional.

Aludir al rugby en Entre Ríos sin al menos citar al emblemático Matías Avellaneda, sería ignorar una parte de la historia. Sin embargo, al momento de hablar de entrerrianos que integraron un plantel Los Pumas, hay que mencionar a Camilo Abud, Ricardo Annichini, Marcelo Faggi, Martín Gaitán, Emiliano Bergamaschi, Nahuel Lobo, Javier Ortega Desio y Marcos Kremer. Destacarlos no implica olvidar a tantos otros jugadores de fuste o aquellos que integraron segundos equipos nacionales, de Seven o hasta incluso fueron Pumitas.

No obstante, rememorar sus historias es algo que da cuenta a las claras que con sacrificio y entereza, mental y física, inclusive desde esta tierra Panza Verde, también es posible llegar.

Abud, del Club Tilcara, con paso por el rugby cordobés, fue el primero en llegar a Los Pumas. Lo hizo al disputar en Asunción del 20 al 28 de septiembre de 1975, el 8º Campeonato Sudamericano de Mayores, organizado por la Unión de Rugby del Paraguay. En la ocasión, jugó frente a Brasil, Chile y los dueños de casa.

Más tarde llegó el turno de decir presente por parte de Ricardo Annichini. El Chani, el picante wing surgido en el Club Atlético Estudiantes que se ganara un lugar de jerarquía durante la década del ’80 en aquel recordado elenco de Banco Nación plagado de figuras de la talla de Hugo Porta, Fabián Turnes, Fabio “Aguja” Gómez, entre otros, nunca olvida sus comienzos.

“Por mis amigos, empecé a jugar al rugby a los 14 años y a los 17, ya hice la primera gira con el Plantel Superior del CAE, a Sudáfrica. Fui como suplente del equipo B y terminé jugando de titular en el A. Más tarde, cumplí el sueño de jugar en Los Pumas”, contó. “Soy un convencido que para llegar, hay que tener talento, estar entrenado y además, visualizar lo que uno quiere lograr”, dijo.

Entre los mayores lauros de Annichini, estuvo intervenir en el primer triunfo argentino sobre Francia, concretado en el estadio de Ferro Carril Oeste el 22 de junio de 1985, por 24-16.

Otro entrerriano que hizo historia en Los Pumas fue Marcelo Faggi. El Chelo, fue el primero en ser parte de una Copa del Mundo. Casualmente, la primera, disputada en 1987 en Nueva Zelanda.

“Nos encontrábamos de gira por Nueva Zelanda con el Club Atlético Estudiantes. Como objetivo teníamos jugar algunos partidos allá y ver los partidos de Los Pumas. En aquella oportunidad habíamos visto Argentina-Italia y Argentina-Fiji. Después, en Wellington, Los Pumas debían definir su pasaje a la próxima instancia ante los All Blacks. Había muchas expectativas, aunque todo era distinto al presente y el conjunto nacional no atravesaba un gran momento”, expresó Faggi y continuó “nosotros estábamos en un club esperando para ser alojados por neozelandeses cuando llegó al lugar donde nos encontrábamos, un hombre de la organización del Mundial y le pregunta al presidente de la delegación por mí. Dijo que el seleccionado argentino me solicitaba”.

“Me llevaron a la concentración de Los Pumas y estuve cara a cara con el entrenador, Ángel Guastella. Me comentó que se había lesionado Martín Yangüela y que precisaban contar conmigo para reemplazarlo. Me dijo que me conocía de concentraciones nacionales”, explicó y añadió: “Fue entonces que empecé a vivir una semana que nunca olvidaré. Junté mis valijas y me fui a concentrar con Los Pumas. ¡Mis compañeros del CAE no podían creerlo y yo menos! ¡Tenía 22 años y compartía equipo con los mejores del rugby argentino!”.

Algo más de una década pasó hasta que llegó la oportunidad del debut en Los Pumas para el cuarto entrerriano en hacer lo propio: el ex centro Martín Gaitán.

El Negro, del CAE, que incursionó en el deporte por su papá Ricardo, previo paso por Los Pumitas y después por el CASI, lució por primera vez la casa del seleccionado mayor argentino el 17 de octubre de 1998. En 2001 representó al país en el Mundial de Seven en Mar del Plata y en 2003, compuso la lista de convocados a Los Pumas en la Rugby World Cup disputada en Australia. El 18 de agosto de 2007, en la previa a la Copa del Mundo de Francia, en un amistoso ante Gales, Gaitán sufrió una afección cardíaca que lo relegó de la cita ecuménica y lo llevó a vivir su último choque con el equipo nacional. Hoy, es uno de los entrenadores de Los Pumas y Jaguares.

En 2001, Emiliano Bergamaschi tuvo su bautismo de fuego en Los Pumas ante Estados Unidos. El pilar, vital en la estructura de la Unión Argentina de Rugby en la enseñanza del scrum, tuvo como motivación para incursionar en la disciplina el legado de su papá, Julio.

Esta era le dio lugar a los tres últimos pumas oriundos de Entre Ríos. En orden cronológico, el sexto fue Javier Ortega Desio.

Tras lucirse en Los Pumitas y con el Seven argentino en el Circuito Mundial, Javi tuvo su chance en Los Pumas y no la desaprovechó. Hasta el momento, fue el que más lejos arribó.

Con 42 caps en su haber, de 2012 a la fecha, el flamante papá de Juan Bautista hace historia también con los Jaguares.

“Llegué al deporte gracias a mi papá, que un día me llevó a Estudiantes a practicar. Él conocía el rugby por haber jugado en Los Tarcos de Tucumán. Yo jugué desde los seis hasta los ocho años. Después dejé, practiqué tenis y retomé el rugby a los 16. Disfruté mucho de cada partido y siempre me tomé muy en serio el deporte. Creo que eso fue la clave”, dijo.

Otro que marcó un mojón, por ser el primer entrerriano en llegar a Los Pumas desde una ciudad que no fuese Paraná, fue el chajariense Nahuel Lobo.

Con la humildad y la sencillez que lo supo diferenciar, Lobito dio sus primeros pasos en el Club Curiyú de Chajarí y luego emigró hacia Estudiantes. Se desempeñó en Los Pumas durante 2012 y 2013.

En tanto, el último en llegar fue el concordiense Marcos Kremer, quien en la actualidad es sensación en el rugby del mundo por su talento denotado tanto en Los Pumas como en el Súper Rugby con Los Jaguares. Marquitos dio sus primeros pasos en Espinillos y luego en Salto Grande de Concordia, antes de partir hacia el Atlético del Rosario.

Y el próximo, ¿quién será y cuándo llegará? Quién sabe. Lo cierto, es que en tierras entrerrianas hay futuro.

LA TRAYECTORIA DE CASTROGIOVANNI

Pese a que no lo hiciera con el seleccionado argentino, Martín Castrogiovanni fue el entrerriano que más lejos llegó en el deporte de la ovalada.

En tan solo dos años, la vida de Martín Castrogiovanni dio un vuelco deportivo de notoria envergadura. A los 18 años, durante la temporada ‘99, el joven que llegaba de practicar casi una media docena de disciplinas, finalmente se asentó en el rugby del Club Atlético Estudiantes.

Al poco tiempo de debutar en Juveniles, a Castro le llegó la hora de representar a la entidad Albinegra en su Primera División, compitiendo en el Torneo Regional del Litoral, mientras que a posteriori, tras un lapso en el CASI, tuvo la oportunidad de emigrar al rugby profesional italiano. Allí se consolidó y se repatrió.

Tras haber jugado 119 tests con el seleccionado Azzurro -de 2002 a 2016- y llevar adelante cuatro mundiales, el primera línea se despidió en su tierra junto a sus amigos: en el Seven del Plumazo.

“Nada en la vida llega solo. Si uno quiere estar entre los mejores o ser un jugador profesional seguramente tendrá que entrenarse más que cualquier otro. También hay que saber escuchar y entregar todo de uno, con mucho sacrificio. Eso es lo que te lleva a ser alguien en el deporte o en otros aspectos de la vida”.

42

Son los caps que tiene el paranaense Javier Ortega Desio. La cifra, lo convierte en el entrerriano con mayor número de encuentros en Los Pumas. Marcos Kremer lo secunda con 12 partidos; Martín Gaitán y Nahuel Lobo sumaron 10; Ricardo Annichini cinco; Camilo Abud tres y Emiliano Bergamaschi estuvo en un cotejo con el principal elenco nacional al igual que Marcelo Faggi, aunque éste lo vivió desde el banco de suplentes.

Domingo 12 de agosto de 2018
Artículo realizado para suplemento Mirador Entre Ríos, distribuido con Clarín en Entre Ríos.
República Argentina

Categorías:Crónicas deportivas, Trabajos

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