“Me quedo con el básquet de antes”

Paolo Quinteros es un referente del básquet argentino y su palabra tiene peso. El colonense aprovechó el parate para expresar sus sensaciones sobre distintos aspectos. En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, el escolta de Regatas de Corrientes abordó la problemática en el deporte respecto al parate actual, opinó sobre el desarrollo de la Liga Nacional, repasó su carrera y brindó su visión sobre el básquet de esta era. 

Sin lugar a dudas, se trata de uno de los referentes entrerrianos de todos los tiempos. Es que la figura de Paolo Quinteros va más allá del básquet. Al talento y compromiso que presentó a lo largo de su carrera dentro del rectángulo de juego, le añade la obtención de numerosos títulos y el respeto para con todo el mundo, algo que lo convierte en un deportista intachable.

Tras casi 23 años ininterrumpidos de trayectoria hoy, a los 41, atraviesa un receso obligado como el resto de sus pares.

En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, el colonense dio cuenta de sus sensaciones y contó cómo atraviesa este período de aislamiento. Habló además de la actualidad de la Liga Nacional, valoró su presente, no eludió referirse a su futuro y brindó su visión respecto al básquet actual.

-¿Cómo estás sobrellevando esta cuarentena?
-Es una situación muy difícil para todos. En nuestro caso, como deportistas, es muy complejo, porque necesitamos estar en actividad permanente. La parte aeróbica prácticamente se pierde, a no ser que uno resida en un lugar con un terreno muy grande. Pero en mi caso, que vivo en departamento, lo aeróbico se complica mucho. Así que hay que hacer hincapié principalmente en lo muscular, para no perder tonicidad. Lo demás, se recuperará en otro momento. En casa tengo bandas elásticas, la pelota medicinal y me la rebusco con unos bidones de agua para trabajar algo de fuerza. No obstante, sigo la rutina que nos envía semanalmente el profe del equipo.

-En el entorno, ¿dicen algo sobre la continuidad o finalización de la Liga Nacional?
-Es toda una incógnita qué va a pasar con la Liga Nacional y hay muchos rumores al respecto, pero nada oficial. Desde mi punto de vista, lo ideal sería que se diera por concluida y que ya comience a trabajarse la próxima temporada. Pero esa es tan solo mi opinión personal.
Es un momento complicado, tanto para nosotros los jugadores como para los clubes, que al no percibir ingresos se ven complicados en cumplir los contratos. Pero considero que hay que tratar de consensuar y buscarle la vuelta al tema para que en algún sentido, todas las partes se vean beneficiadas, más allá del panorama que vivimos.

-Has sido muy crítico con la estructura actual de la Liga Nacional…
-La Liga Nacional tiene un formato que no me gusta. Por un lado presenta muchos partidos. Hay temporadas en las que te aprietan muchísimo con una gran cantidad de encuentros al comienzo y al finalizar la fase regular, hay partidos muy espaciados o viceversa. Además, con partidos entre semana a la gente se le dificulta mucho ir a los estadios, más allá de la situación económica que vive nuestro país. Y la verdad que jugar con estadios medio vacíos tampoco es muy lindo para nosotros.
Creo que lo ideal es jugar viernes y domingo, como se supo hacer en ediciones anteriores. La gente ya estaba programada para eso. ¡Con este formato actual, muchas veces ni mi madre se entera que juego! ¡O no se sabe si jugamos Liga, Súper 20 o qué!

-A principio de año dijiste que ibas a jugar otra temporada más. ¿El desafío continúa en pie? ¿Y que vendrá después de tu etapa como jugador?
-Sin dudas que jugaré otra temporada. Con este parate he reseteado el cuerpo, pude reservar energías y ahora tengo todo el empuje acumulado para seguir enchufado. Tengo muchas ganas de continuar la temporada y seguir la que viene.
Después, en cuanto al futuro, sinceramente todavía no lo tengo definido. No soy de adelantarme mucho a lo que va a venir. Soy consciente que estoy cada vez más cerca del retiro, pero no sé bien qué haré. En principio, quiero disfrutar de todo aquello que resigné para seguir practicando este deporte.

-Si tuvieras la oportunidad de hacerlo, ¿cambiarías algo de lo que haya pasado en tu carrera?
-No cambiaría nada de lo que hice. Siempre, en cada momento de mi carrera actué a conciencia y dejándolo todo. Obviamente que a veces los resultados fueron positivos y otros negativos, pero lo único quizás que hubiera modificado, es la alimentación. Siempre pienso que lamento no haber aprendido a manejar mi alimentación de joven. Es decir, a no haber tenido el hábito que tengo ahora. Pero todo fue pasando cuando tuvo que pasar y ahora no hay que lamentarse de nada.

-¿Sentís que el cuidado del jugador y el juego en sí, cambió mucho desde algunos años atrás a esta época?
-Sí, cambió mucho y en distintos aspectos. Hoy tenemos más facilidad y acceso a la información. Hay información, de hecho, por todos lados. Hoy en día en jugador sabe que si se cuida, se alimenta bien, descansa y prepara su físico, el rendimiento será muy superior al que podría tener sin esos recaudos. El jugador es cada vez más profesional y eso se traslada después al básquet.
Los juegos actualmente son mucho más dinámicos que antes. En otra época, los escoltas y los aleros se posteaban muchísimo. Y, hoy en día, ya nadie prácticamente juega posteado. Del 1 al 5, todos juegan abiertos. El 5 ya tiene tiros de tres y abre mucho la cancha. Antes, cuando se jugaba un pick & roll con el 5, éste lo único que hacía era caer y ahora, se abre. Ahora los entrenadores buscan que los jugadores no estén en cancha más de cinco minutos seguidos, para ofrecer mayor intensidad.

-¿Preferís el básquet de esta era o el de dos décadas antes cuando te iniciaste profesionalmente?
-Si tengo que elegir, me quedo con el básquet de antes, con el de 20 años atrás o quizás menos, no hace falta irnos tan lejos, me quedo con el de cinco o seis años atrás simplemente. Porque es difícil adaptarse a jugar cinco minutos por partido y a que los juegos se hagan tan dinámicos, porque a veces se desvirtúa un poco el básquet en sí y se hace muy difícil entrar y salir a cada rato porque cuesta nuevamente entrar en ritmo. Pero a su vez, si yo tendría 15 años menos, optaría por este modelo.

SU FANATISMO POR JORDAN

En consideración de su idolatría y respeto por Michael Jordan, cuya figura lleva tatuada en su brazo derecho, Paolo Quinteros no dejó de opinar sobre de la serie documental del momento: The last dance.

La emisión producida por ESPN que ofrece Netflix y cuyo abordaje central es el detrás de escena del éxito de los Chicago Bulls con el mejor jugador de todos los tiempos como figura estelar, cautivó espectadores de todo el mundo y el colonense es uno de ellos.

“Soy y voy a hacer siempre un fanático de Jordan. Estoy disfrutando mucho de esta serie y la voy viendo de a poco para no agotarla antes de que lancen los nuevos episodios de cada semana”, contó. “Poder ver y conocer más, con imágenes inéditas del día a día de ese maestro es espectacular”, acotó.

“No tuve nunca la oportunidad de conocerlo personalmente. Por ende, es una deuda pendiente que tengo”, concluyó.

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Domingo 10 de mayo de 2020
Artículo realizado para suplemento Mirador Entre Ríos, distribuido con Clarín en Entre Ríos.
República Argentina

Categorías:Crónicas deportivas, Entrevistas, TrabajosEtiquetas:

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